llena de arterias mecánicas a toda velocidad que nutren cada uno de los órganos vitales de la urbe.
sin embargo, entre todo el bullicio contemporáneo, sólo de vez en cuando y sin un motivo aparente, aparece un retazo de lo tradicional que busca su camino entre la maraña de hormigas post modernistas, sin prisa, sin agobios, sin preocupaciones y sin dejarse absorber por lo frenético....
por cierto, estoy contenta porque fernán cada vez me trata con más tacto y más cariño :)